29 de julio de 2013
Belleza
No tiene sed en el acto sexual,
tan solo es una fuente repleta de manjares
que esperan ser comidos.
Es como un niño que nunca tuvo necesidad,
no se regocija en dar placer.
Anhela simplemente ser bien cogida.
Distintas son las que lo hacen con deseo,
saciando sorbo a sorbo
el fuego que la impulsa a obtener
la ultima gota de gozo.
Sueño con sus piernas,
su grito es mi imán.
Sueño con su entrega y sus ganas de probar
lo desconocido con viva felicidad.
Soltando deseos al aire esperando el divino proveer.
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