29 de octubre de 2012

Triste en la felicidad





Una vez hubo un pajarito que volaba libre en el viento, no conocía lo que era el dolor...
Simplemente flotaba sin pensar, soñaba y reía por lo bello del ser.

Se hubiera entregado entero, pero desde el horizonte una pálida aparición cubrió el cielo y lo que era celeste se convirtió en gris, y las lagrimas brotaron empapando su libertad.

Desnudo y con frío la desesperación se hizo en el y perdió el sentido, la orientación.

Extraviado buscaba un lugar donde poder resguardar su corazón agonizante, por un momento sintió lo que era perder y así en el último destello de luz se entrego.

Lo dejo en un pequeño hueco; un hueco en una vieja pared.

Allí espero hasta que la tormenta paso y lentamente el calor volvió...
Lo vio llegar temeroso desde su nido y así su forma perdió.

Había sentido la fragilidad y así se vio, débil para volver a volar junto al viento.

En su nido estaba bien, para que volar
Desde ahí podía ver el amanecer, podía ver el transcurrir.
Eso lo hacia sentirse bien y así se olvido.
Se olvido de su felicidad.

Y el nido jaula fue, casi sin darse cuenta

Y sus ojos ventanas
Y su cuerpo pared

Y así olvido para qué eran sus alas.

El miedo fue todo, y sin entenderlo triste se encontró en su felicidad
Mirando a través de la ventana como baila el viento.

Enamorado de lo que alguna vez fue.








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